Servicio Fideicomisario

Un fideicomiso es un acuerdo legal por el cual un individuo, el “fideicomitente” transfiere propiedad a otra persona, el “fideicomisario”, para el beneficio de una tercera parte, el “beneficiario”, quien también puede ser el fideicomitente. Existe una variedad de fideicomisos; un ejemplo es el fideicomiso discrecional, en el cual los fideicomisarios tienen discreción absoluta sobre el modo como los ingresos y/o el capital van a ser distribuidos a los beneficiarios. Esto contrasta con los fideicomisos en los cuales la distribución de los ingresos o del capital se encuentra estrictamente definida en la Escritura de Fideicomiso.

Los fideicomisos pueden ser revocables o irrevocables; y la diferencia yace en el hecho que en un fideicomiso revocable, el fideicomitente puede efectivamente requerir que se le devuelvan sus bienes. Pero en tal caso, el fideicomitente será visto como la parte que ejerce control sobre el fideicomiso, lo cual dificulta su utilización con fines de reducción de impuestos o preservación de bienes. Generalmente, la clave es asegurar que el máximo nivel de control sobre los bienes no recaiga en las manos del fideicomitente y por lo tanto tampoco se encuentre dentro de la jurisdicción del país de residencia del fideicomitente.

Esto conduce a un problema potencial porque muchos fideicomitentes se preocupan sobre su incapacidad de controlar los bienes en tales circunstancias. Por lo tanto, la verdadera naturaleza del fideicomiso es: Que uno debe tener confianza (en inglés “trust” justamente significa “confianza”) o fe, tanto en la estructura como en los fideicomisarios elegidos. Se han ideado ciertos métodos para dotar a los fideicomitentes de algún grado de influencia, a través de un “protector”, generalmente un abogado o persona de confianza que actúa entre los fideicomisarios y el fideicomitente, o vía una “Carta de Deseos” elaborada por el fideicomitente, donde se establece la intención del mismo bajo diferentes circunstancias.

El Fideicomiso es un vehículo legal sumamente versátil, pues puede ser utilizado para administración en vida y/o administración y disposición post mortem del patrimonio del fideicomitente.

Como una herramienta de administración en vida, los fideicomisos generalmente se establecen por las siguientes razones:

  • planificación patrimonial;
  • estructuración y centralización de bienes;
  • inversión internacional;
  • planificación fiscal;
  • capitales “golondrinos”;
  • para evitar problemas a raíz del fallecimiento;
  • para protegerse de potenciales acreedores;
  • flexibilidad.
Como una herramienta de administración y disposición post mortem, los fideicomisos generalmente se establecen por las siguientes razones:
  • para mantener a los menores;
  • para distribuir los bienes entre los beneficiarios;
  • para proteger a los beneficiarios;
  • para proteger a las personas en casos de relaciones secretas;
  • para evitar sucesiones públicas;
  • confidencialidad;
  • para proteger a los débiles;
  • para preservar la fortuna familiar;
  • para continuar el negocio familiar.

Combinaciones de Fideicomisos y Sociedades

Un arreglo frecuentemente utilizado es la formación de una sociedad que combina fideicomiso e inversión privada. Los bienes de inversión son propiedad de la sociedad y las acciones de la compañía son propiedad del fideicomiso. El Fideicomitente designa a los beneficiarios del fideicomiso, dentro de los cuales puede estar incluido el mismo fideicomitente.

Este arreglo es particularmente beneficioso por las siguientes razones:

  1. continuidad de administración responsable luego del fallecimiento del Fideicomitente del Fideicomiso, ya que el instrumento del Fideicomiso puede detallar las operaciones continuas de la sociedad.
  2. debido a que las acciones de la sociedad son de propiedad del Fideicomiso, se le puede retirar por completo al cliente la propiedad legal de la sociedad y sus activos subyacentes, preservando así la privacidad y el anonimato. El instrumento de Fideicomiso actúa como sustituto de un Testamento, el cual ofrece instrumentos relacionados a la sociedad, posterior al fallecimiento del propietario; evitando así que se revele de manera pública el nombre del propietario.

Fundaciones

Los clientes de países en cuyo derecho civil se sienten incómodos con el concepto de un Fidecomiso, podrán optar por la formación de una Fundación, con la que se encuentran más familiarizados. A diferencia de un fidecomiso, la Fundación es una entidad jurídica aparte, y es la dueña de los bienes transferidos por el fundador.

La constitución de una Fundación es similar a la de una estructura corporativa; sin embargo, los fines de la Fundación son básicamente los mismos que los de un Fideicomiso.

La legislación que regula las Fundaciones en las Bahamas fue aprobada en 2004, y Guaranty Trust Bank Limited puede asistir en la formación de una fundación, así como en la gestión de sus bienes.

Servicios de Custodia

Son agentes en el exterior los que generalmente mantienen la custodia de los valores que forman parte de las carteras de los clientes de fideicomiso, facilitando su disponibilidad para una rápida negociación y entrega. Los valores también pueden adquirirse en nombre de una sociedad nominal para brindar anonimato al propietario beneficiario.